Cómo planificar una encuesta

PLAN DE UNA ENCUESTA DE OPINION

A continuación esbozamos los elementos imprescindibles en la planificación de una encuesta de opinión. Más adelante profundizaremos sobre cada una de estas etapas en el proceso de investigación mediante la técnica de la encuesta.

1) Elaboración del Proyecto.
2) Elaboración del cuestionario: discusión, selección de variables, redacción y corrección.
3) Prueba del cuestionrio: testeo o Prueba piloto en un grupo reducido representativo.
4) Corrección y elaboración definitiva del cuestionario.
5) Diseño muestral: elección del tipo de muestra y elaboración de un diseño en una etapa o polietápico.
6) Planificación del Trabajo de Campo.
7) Entrenamiento de encuestadores, supervisores, recepcionistas, editores.
8) Registro de datos: realización del trabajo de campo.
9) Grabación y tabulación de datos.
10) Primer tratamiento estadístico: ponderaciones, revisión y juego de totales.
11) Plan de tablas y cuadros de doble entrada, tabulaciones.
12) Análisis estadístico y conceptual: pruebas de chi cuadrado, significación.
13) Conclusiones y correcciones.
14) Elaboración del informe de la encuesta.

Naturalmente, estas etapas podrán sufrir ligeras modificaciones de acuerdo con el tipo de investigación que se realice.

Las encuestas óminbus de opinón

Las encuestas llamadas ómnibus son un tipo de encuesta que las consultoras de opinión pública o institutos de investigación social realizan de manera periódica acerca de diversos temas, generalmente políticos.
En este sentido, las encuestas ómnibus son un tipo de encuesta de opinión pública en el sentido de público como lo perteneciente a todos o propio del interés común.
Estas encuestas tienen por finalidad indagar en diversas áreas, por ejemplo, gobierno, economía, evaluación de autoridades, vida cotidiana, expectativas económicas, salud, etc.
Realizadas de modo responsable y con continuidad, a pesar de que tienen un alto costo, las encuestas ómnibus son un poderoso instrumento par medir la opinión pública y seguir o monitorear tendencias de opinión.
De hecho, importantes sectores y actores sociales se valen de ellas en las democracias actuales para tomar decisiones importantes.
En ocasiones, sin embargo, los resultados de las encuestas tipo ómnibus son de uso privado, o sea, no se hacen públicos y se distribuyen a quienes pagan por ellas o por algunas de sus partes.
Estos, como dijimos, son los propios gobiernos o partes de ellos, que crean de este modo una relación no del todo transparente con las consultoras, a las que terminan financiando en gran medida.

Las malas encuestas: cómo identificalas

Presentamos una lista de signos o indicadores de una mala encuesta de opinión, o de aspectos que hablan mal de la calidad de una encuesta.

1) No se dice qué consultora, instituto u organización realizó la encuesta o sondeo.
2) No se indica qué diseño muestral se empleó, nada dice sobre la manera de selección de los encuestados. Esto, como hemos señalado, es fundamental para la representatividad de los resultados de la encuesta.
3) El cuestionario presenta preguntas mal formuladas, por ejemplo, preguntando sobre conductas, más que sobre opiniones.
Las preguntas dan pocas alternativas de respuesta, no miden lo que pretenden medir o presentan sesgo evidente ("qué es lo mejor que ha hecho el gobernante X, la acción a, la acción b o la acción c", no brindándosele la posibilidad al encuestado de opinar que no existe nada "mejor" o bueno que haya hecho el gobernante en cuestión. Este tipo de preguntas es frecuente en las encuesta políticas malas.
4) La encuesta es telefónica y al azar. Estas encuestas no son representativas y rara vez son generalizables los resultados de la encuesta a la población. Solo son un indicador, como algunas encuestas periodísticas (algunas pocas).
5) Se presentan resultados sin especificar la pregunta o las preguntas del cuestionario atinentes al tema. Se omiten opiniones significativas divergentes.
6) Los datos presentados con decimales revelan la inexperiencia de quien realiza la encuesta de opinión. Más adelante desarrollaremos este tema.
7) No se entiende, la falta de claridad expresa falta de intelección del proceso de investigación de las opiniones involucrado; no se sabe bien qué es lo que se ha hecho y qué es lo más relevante.
8) Es una mera descripción, trivial o casi trivial. En este caso, no se han empleado las herramientas metodológicas para explicar. La encuesta resulta inútil para explicar lo que no se observa, para brindar explicaciones profundas.
9) La encuesta la realiza una parte interesada. Por ejemplo, una encuesta política, electoral o de evaluación de gestión, etc., realizada por un partido político. Esto es muy sospechoso, los partidos políticos no son institutos de investigación, ademas revela improvisación y falta de profesionalidad, cuando no manipulación abierta.