En una encuesta de opinión típicamente aparecen dos tipos diferentes de preguntas, que además de ser conceptualmente diversas, el investigador o quien planifica hacer una encuesta debe recordar que persiguen registrar cosas distintas.
Las preguntas sobre hechos o situaciones de hecho son unas de ellas, y las otras son las características preguntas sobre opiniones.
Entre las preguntas sobre hechos de un survey se hallan principalmente aquellas que buscan registrar estados de cosas reales relacionados con el respondente, y que servirán para segmentar luego la muestra de acuerdo con su nivel socioeconómico, como edad, estado civil, situación laboral, ingresos, posesión de autos, estudios completados, etc.
Nótese que aquí las preguntas no buscan que el encuestado evalúe o exprese un juicio favorable o contrario ante un estímulo que se le aplica (hacer una pregunta sobre alguna cuestión pública), sino meramente registrar un estado de cosas, una situación objetiva de hecho que servirá al procesamiento y análisis de la encuesta.
Muy diferente de ello es la pregunta que busca una opinión o una evaluación del respondente acerca de cuestiones políticas o públicas (estas expresiones pueden ser sinónimas), como pedirle una opinión sobre la gestión de gobierno o que se identifique con una alternativa de un ítem, por ejemplo.
Naturalmente, las preguntas sobre hechos en una encuesta de opinión pública podrían en principio ser respondidas por otra persona, de modo que las preguntas absolutamente indelegables son las de opinión, auténtica fuente de registro del aspecto de la realidad que el investigador desea conocer.
Sin embargo, muchas veces -y suponiendo que hemos ganado la mejor colaboración del encuestado- sólo él podrá conocer exactamente algunas preguntas sobre hechos.
Es importante advertir que, a pesar de ser dos tipos de preguntas diferente que buscan registrar datos teóricamente diferentes, ambos tipos de pregunta han de estar necesariamente en cualquier investigación del tipo survey, porque las preguntas sobre hechos ayudan a segmentar y analizar los datos, o sea a saber exactamente a qué tipo de subgrupo muestral corresponden ciertas opiniones.
Encuestas de Opinión Pública y de Política. Cómo hacer una encuesta, tipos de encuestas de opinión, cuestionarios, preguntas, diseño muestral y metodología de las encuestas de opinión.
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Ventajas de las encuestas con cuestionario estandarizado
Muchas veces cuando se planifica hacer una encuesta de opinión no se llega a valorar en su completa dimensión la importancia de estadarizar todo lo que se pueda el cuestionario.
Con "estandarizar" nos referimos específicamente a diseñar el cuestionario de la encuesta de modo tal que contenga el menor número posible de preguntas abiertas o semiabiertas.
Las ventajas de contar con un cuestionario que evite la repregunta o la posibilidad de que el encuestador deba registrar la respuesta del respondente transcribiendo sus palabras es notoria en varios sentidos.
En primer lugar, pues la estandarización del cuestionario ayuda mucho para una mejor comparación entre las respuestas de diferentes casos-individuos o diferentes segmentos de la muestra.
Permite medir las características de los fenómenos (representadas en variables de investigación) con mayor precisión, puesto que al permitir estandarizar determinadas opciones de respuesta para una pregunta cerrada se puede comparar con mayor detalle las respuestas (por ejemplo comparar dos diferentes categorías de respuesta para la misma pregunta) y medir con mayor profundidad la variable.
Un cuestionario estandarizado es además preferible a uno no estandarizado porque ofrece más confiabilidad al medir con una mayor precisión que deriva del hecho de que se garantiza una constancia en el estímulo y regularidad en la situación de estímulo-respuesta, en el proceso de encuestar.
La estandarización de las preguntas del cuestionario es provechosa además, por cuanto disminuye los sesgos provenientes de errores, vaguedades y ambigüedades que se originan en estudios cuantitativos cuando se repregunta.
Finalmente, y como ya el lector podrá prever, un cuestionario estandarizado con preguntas cerradas disminuye los plazos tanto de realización de encuestas efectivas como de ingreso o carga de los datos, lo que redunda también -aunque no es lo más importante- en menor costo económico general de la encuesta.
Con "estandarizar" nos referimos específicamente a diseñar el cuestionario de la encuesta de modo tal que contenga el menor número posible de preguntas abiertas o semiabiertas.
Las ventajas de contar con un cuestionario que evite la repregunta o la posibilidad de que el encuestador deba registrar la respuesta del respondente transcribiendo sus palabras es notoria en varios sentidos.
En primer lugar, pues la estandarización del cuestionario ayuda mucho para una mejor comparación entre las respuestas de diferentes casos-individuos o diferentes segmentos de la muestra.
Permite medir las características de los fenómenos (representadas en variables de investigación) con mayor precisión, puesto que al permitir estandarizar determinadas opciones de respuesta para una pregunta cerrada se puede comparar con mayor detalle las respuestas (por ejemplo comparar dos diferentes categorías de respuesta para la misma pregunta) y medir con mayor profundidad la variable.
Un cuestionario estandarizado es además preferible a uno no estandarizado porque ofrece más confiabilidad al medir con una mayor precisión que deriva del hecho de que se garantiza una constancia en el estímulo y regularidad en la situación de estímulo-respuesta, en el proceso de encuestar.
La estandarización de las preguntas del cuestionario es provechosa además, por cuanto disminuye los sesgos provenientes de errores, vaguedades y ambigüedades que se originan en estudios cuantitativos cuando se repregunta.
Finalmente, y como ya el lector podrá prever, un cuestionario estandarizado con preguntas cerradas disminuye los plazos tanto de realización de encuestas efectivas como de ingreso o carga de los datos, lo que redunda también -aunque no es lo más importante- en menor costo económico general de la encuesta.
La escala Lickert para la medición de actitudes
Es sabido que mediante la investigación con encuestas sociales de opinión no sólo se puede registrar las opiniones del público sino también sus actitudes, entendidas como disposiciones hacia ciertos asuntos del mundo social que se indagan fundamentalmente a través de las denominadas escalas para la medición de actitudes.
En una escala se nuestran ítemes con varias alternativas de respuesta, a veces con diferentes gradaciones, en la espera de que el encuestado se ubique en una de las mismas, y a través de un posterior análisis estadístico se obtiene un valor en la escala para el caso.
La escala Lickert para la medición de actitudes es una de las más conocidas y es una escala de tipo ordinal, para lo que se suele denominar nivel de medición ordinal (discreto).
Una característica de la escala actitudinal Lickert es que no presenta gradación en las alternativas de los ítemes que ofrece, siendo éstas generalmente entre 3 y 5, dependiendo de la investigación que se esté llevando a cabo.
El criterio para construir una escala Lickert es que los ítemes posean gran poder discriminatorio, que dividan contundentemente aspectos heterogéneos.
En lugar de preguntas, la escala lleva aproximadamente 15 o 20 ítemes confeccionados por expertos, que a veces se denomina"jueces" y a veces participan de la evaluación de los resultados en virtud de su idoneidad, aunque su tarea principal es elaborarlos.
La escala para la medición de actitudes Lickert pretende ser unidireccional, por lo que cada ítem es positivo o negativo, aunque en el cuestionario ítemes positivos y negativos aparecen entremezclados en partes iguales.
La Lickert es una de las escalas de las que se dice son "centradas en el sujeto" y su justificación teórica es buscar conocer actitudes profundas subyacente del individuo situado en un contexto social.
En una escala se nuestran ítemes con varias alternativas de respuesta, a veces con diferentes gradaciones, en la espera de que el encuestado se ubique en una de las mismas, y a través de un posterior análisis estadístico se obtiene un valor en la escala para el caso.
La escala Lickert para la medición de actitudes es una de las más conocidas y es una escala de tipo ordinal, para lo que se suele denominar nivel de medición ordinal (discreto).
Una característica de la escala actitudinal Lickert es que no presenta gradación en las alternativas de los ítemes que ofrece, siendo éstas generalmente entre 3 y 5, dependiendo de la investigación que se esté llevando a cabo.
El criterio para construir una escala Lickert es que los ítemes posean gran poder discriminatorio, que dividan contundentemente aspectos heterogéneos.
En lugar de preguntas, la escala lleva aproximadamente 15 o 20 ítemes confeccionados por expertos, que a veces se denomina"jueces" y a veces participan de la evaluación de los resultados en virtud de su idoneidad, aunque su tarea principal es elaborarlos.
La escala para la medición de actitudes Lickert pretende ser unidireccional, por lo que cada ítem es positivo o negativo, aunque en el cuestionario ítemes positivos y negativos aparecen entremezclados en partes iguales.
La Lickert es una de las escalas de las que se dice son "centradas en el sujeto" y su justificación teórica es buscar conocer actitudes profundas subyacente del individuo situado en un contexto social.
Como capacitar a los encuestadores
El tema sobre como capacitar y dar instrucción a los encuestadores para que realicen el trabajo de campo de una encuesta -para que encuesten a personas reales- es vasto y depende del tipo de encuesta, del cuestionario, de la muestra efectivamente elegida y del tipo de cuestionario que se haya elaborado.
Sin embargo, podemos dar algunas recomendaciones o señalar aspectos inherentes a la tarea misma de capacitar a los encuestadores, de darles un instructivo sobre cómo realizar su delicada tarea.
Si la capacitación parte de la idea de que la confiabilidad de los hallazgos de investigación que deriven de la encuesta depende en gran medida de los datos que los encuestadores logren registrar, entonces lo primero que hay que ganarse es la confianza en el encuestador mismo: elegir gente profesional y pagarle bien es siempre condición necesaria de toda encuesta social o encuesta de opinión realizada con seriedad y que busca conocer datos reales.
En general el instructivo y el conjunto de las indicaciones y la formación del encuestador se realiza una sola vez, pero es preferible siempre que sea en dos ocasiones: antes del cuestionario definitivo y luego, antes de salir a hacer el trabajo de campo.
Las capacitaciones de encuestadores y supervisores son fuente muy rica de descubrimiento de aspectos, tanto conceptuales como prácticos que deberemos ajustar para una mejor confiabilidad del instrumento de registro: el cuestionario mismo.
El encuestador debe participar de una clase instructiva donde se le expliquen sucinta aunque claramente los objetivos de investigación, y en detalle la finalidad de los módulos o bloques de preguntas y todas aquellas indagaciones que puedan entrañar alguna dificultad.
Las técnicas del rol playing o similares son de utilidad para testear el cuestionario, para descubrir errores en preguntas o aspectos olvidados de posibles respuestas en la misma situación de capacitación de encuestadores.
Es conveniente también explicar a los encuestadores sobre el diseño muestral que se ha hecho, y particularmente, de las últimas etapas, principalmente si ha de ser él quien las ejecuta (por ejemplo elegir a qué persona encuestar en un hogar).
Cada entrevistador debe desarrollar una estrategia o plan para obtener las respuestas pretendidas, contar con información que brindará a los entrevistados acerca de la confidencialidad de las respuestas de la encuesta.
Asimismo, deberá tener una nota preparada para eventuales o específicas autoridades con firma y sello de la empresa encuestadora o el instituto de investigación que realice el trabajo de encuesta y una credencial identificatoria con información clara y foto que facilite ganar confianza en los encuestados potenciales.
Es siempre conveniente que el encuestador lleve a campo cuestionarios ya respondidos de borrador, tal vez los usados en las instrucciones de capacitación previa, a fin de poder recordar anotaciones realizadas en partes del mismo o en ciertas preguntas, para ver bien como debe registrar con tinta lo que la gente responde, etc.
A veces los encuestadores cuentan también con códigos de respuestas, que les pueden ser de utilidad para diferentes casos, o información aclaratoria sobre cómo clasificar un caso en una categoría (por ejemplo como definir el nivel económico social de un encuestador, su pertenencia o no a una institución, etc.).
Es conveniente que los encuestadores registren toda su tarea mediante hojas de ruta o formularios similares, e incluso que en algún caso puedan realizar anotaciones relevantes en el cuestionario mismo.
Durante la instrucción capacitatoria se le ha de recordar a los grupos de encuestadores que su tarea será supervisada, incluso en el tiempo de duración de la encuesta, y que, en caso de falsificar datos de las encuestas, no cobrarán por esas encuestas falsas y no volverán a ser convocados.
También se debe motivar a los encuestadores indicándoles lo importante que es para la investigación misma el dato confiable y que su tarea es profesional.
Finalmente, el encuestador ha de contar siempre con algunos cuestionarios de más para eventualidades y teléfonos para consulta en caso de problemas durante el trabajo de campo, por ejemplo de supervisores o coordinadores de campo.
Sin embargo, podemos dar algunas recomendaciones o señalar aspectos inherentes a la tarea misma de capacitar a los encuestadores, de darles un instructivo sobre cómo realizar su delicada tarea.
Si la capacitación parte de la idea de que la confiabilidad de los hallazgos de investigación que deriven de la encuesta depende en gran medida de los datos que los encuestadores logren registrar, entonces lo primero que hay que ganarse es la confianza en el encuestador mismo: elegir gente profesional y pagarle bien es siempre condición necesaria de toda encuesta social o encuesta de opinión realizada con seriedad y que busca conocer datos reales.
En general el instructivo y el conjunto de las indicaciones y la formación del encuestador se realiza una sola vez, pero es preferible siempre que sea en dos ocasiones: antes del cuestionario definitivo y luego, antes de salir a hacer el trabajo de campo.
Las capacitaciones de encuestadores y supervisores son fuente muy rica de descubrimiento de aspectos, tanto conceptuales como prácticos que deberemos ajustar para una mejor confiabilidad del instrumento de registro: el cuestionario mismo.
El encuestador debe participar de una clase instructiva donde se le expliquen sucinta aunque claramente los objetivos de investigación, y en detalle la finalidad de los módulos o bloques de preguntas y todas aquellas indagaciones que puedan entrañar alguna dificultad.
Las técnicas del rol playing o similares son de utilidad para testear el cuestionario, para descubrir errores en preguntas o aspectos olvidados de posibles respuestas en la misma situación de capacitación de encuestadores.
Es conveniente también explicar a los encuestadores sobre el diseño muestral que se ha hecho, y particularmente, de las últimas etapas, principalmente si ha de ser él quien las ejecuta (por ejemplo elegir a qué persona encuestar en un hogar).
Cada entrevistador debe desarrollar una estrategia o plan para obtener las respuestas pretendidas, contar con información que brindará a los entrevistados acerca de la confidencialidad de las respuestas de la encuesta.
Asimismo, deberá tener una nota preparada para eventuales o específicas autoridades con firma y sello de la empresa encuestadora o el instituto de investigación que realice el trabajo de encuesta y una credencial identificatoria con información clara y foto que facilite ganar confianza en los encuestados potenciales.
Es siempre conveniente que el encuestador lleve a campo cuestionarios ya respondidos de borrador, tal vez los usados en las instrucciones de capacitación previa, a fin de poder recordar anotaciones realizadas en partes del mismo o en ciertas preguntas, para ver bien como debe registrar con tinta lo que la gente responde, etc.
A veces los encuestadores cuentan también con códigos de respuestas, que les pueden ser de utilidad para diferentes casos, o información aclaratoria sobre cómo clasificar un caso en una categoría (por ejemplo como definir el nivel económico social de un encuestador, su pertenencia o no a una institución, etc.).
Es conveniente que los encuestadores registren toda su tarea mediante hojas de ruta o formularios similares, e incluso que en algún caso puedan realizar anotaciones relevantes en el cuestionario mismo.
Durante la instrucción capacitatoria se le ha de recordar a los grupos de encuestadores que su tarea será supervisada, incluso en el tiempo de duración de la encuesta, y que, en caso de falsificar datos de las encuestas, no cobrarán por esas encuestas falsas y no volverán a ser convocados.
También se debe motivar a los encuestadores indicándoles lo importante que es para la investigación misma el dato confiable y que su tarea es profesional.
Finalmente, el encuestador ha de contar siempre con algunos cuestionarios de más para eventualidades y teléfonos para consulta en caso de problemas durante el trabajo de campo, por ejemplo de supervisores o coordinadores de campo.
Diseño de cuestionarios: etapas y aspectos
En este post haremos referencia a los diferentes momentos o fases del diseño del cuestionario de una encuesta de opinión.
El lego podrá pensar que el cuestionario de una encuesta es un conjunto de preguntas más o menos ingeniosamente elaboradas y que su diseño puede quedar confinado a un rato o incluso una única persona.
Lejos de eso, el diseño del cuestionario de una encuesta que consista en una investigación seria y representativa, es una fase muy importante porque es la elaboración del único medio a través del cual accederemos a la realidad.
Vale decir que si registramos mal los datos los resultados serán inútiles para los fines proyectados.
Hemos ya comentado los errores en la construcción de un cuestionario que suelen producir sesgos en las respuestas, por ejemplo, por lo que la consideración de todo lo que involucra el diseño del cuestionario es una cuestión que debe ser tomada con seriedad por quien quiera seguir por el recto camino -el científico- de la investigación mediante encuestas de opinión.
1) Cuestionario provisorio inicial
2) Primer testeo del cuestionario
3) Testeo en capacitación de encuestadores
4) Cuestionario definitivo
Estos cuatro momentos del diseño de un buen cuestionario son vitales para producir el mejor instrumento de registro de datos y obtener así resultados lo más confiables y representativo que sea posible.
El lego podrá pensar que el cuestionario de una encuesta es un conjunto de preguntas más o menos ingeniosamente elaboradas y que su diseño puede quedar confinado a un rato o incluso una única persona.
Lejos de eso, el diseño del cuestionario de una encuesta que consista en una investigación seria y representativa, es una fase muy importante porque es la elaboración del único medio a través del cual accederemos a la realidad.
Vale decir que si registramos mal los datos los resultados serán inútiles para los fines proyectados.
Hemos ya comentado los errores en la construcción de un cuestionario que suelen producir sesgos en las respuestas, por ejemplo, por lo que la consideración de todo lo que involucra el diseño del cuestionario es una cuestión que debe ser tomada con seriedad por quien quiera seguir por el recto camino -el científico- de la investigación mediante encuestas de opinión.
1) Cuestionario provisorio inicial
2) Primer testeo del cuestionario
3) Testeo en capacitación de encuestadores
4) Cuestionario definitivo
Estos cuatro momentos del diseño de un buen cuestionario son vitales para producir el mejor instrumento de registro de datos y obtener así resultados lo más confiables y representativo que sea posible.
Qué es la codificación de una encuesta de opinión
En la investigación social de la opinión pública o las actitudes de las personas a través de encuestas de opinión se suele hablar de la codificación de éstas últimas.
La expresión "codificación de una encuesta" puede referirse a dos cosas: la atribución de un código -generalmente numérico- a las alternativas de respuesta de una pregunta, o a su posteriór copiado, grabado o ingreso de los datos en un software de análisis estadístico.
En general, se entiende por codificación a la atribución de códigos numéricos a las opciones de respuesta de una pregunta con fines de diferenciarlas para luego poder procesarlas y analizarlas por separado.
Consecuentemente, cuando se elabora una encuesta de opinión, entendida como método cuantitativo de obtención de datos o registro de opiniones, habrá típicamente dos momentos o etapas en las cuales se podrá codificar una encuesta.
La primera etapa de codificiación corresponde al diseño de cuestionario, en la que en aquellas preguntas cerradas, o sea en las que hemos decidido -o el investigador a cargo ha decidido- que las alternativas de respuesta ya están formuladas por escrito, se atribuirá un código numérico en el mismo cuestionario para facilitar su edición y grabado de datos.
Por ejemplo:
Pregunta: ¿Cómo evalúa la gestión del presidente X?
Respuestas codificadas: (1) Muy buena, (2) Buena, (3) Mala, (4) Muy mala, (5) No sabe/No responde.
En este caso, el encuestador hará un círculo sobre él número al escuchar la respuesta y facilitará de ese modo el ingreso de los datos.
Pero cuando hay preguntas abiertas u opciones abiertas en preguntas semicerradas, se han de crear códigos para las nuevas alternativas.
En este segundo caso, la codificación se hará en oficina luego del trabajo de campo, y naturalmente tenderá a facilitar la tarea de análisis al diferenciar cada opción de respuesta para su posterior análisis estadístico y sociológico (o económico, etc. según corresponda).
Esta segunda etapa de codificación o atribución de códigos numéricos a las alternativas de respuesta de un cuestionario de una encuesta de opinión corresponde estrictamente a la fase denominada "edición de la encuesta".
A veces, se llama incluso "codificación de una encuesta" una tarea complementaria que consiste en, una vez que se han asignado -luego del trabajo de campo- códigos a todas las respuestas dadas por las personas encuestadas, se repiten todos los códigos a la derecha del cuestionario en forma de columna para facilitar la lectura de quienes ingresan o graban los datos de la encuesta.
La expresión "codificación de una encuesta" puede referirse a dos cosas: la atribución de un código -generalmente numérico- a las alternativas de respuesta de una pregunta, o a su posteriór copiado, grabado o ingreso de los datos en un software de análisis estadístico.
En general, se entiende por codificación a la atribución de códigos numéricos a las opciones de respuesta de una pregunta con fines de diferenciarlas para luego poder procesarlas y analizarlas por separado.
Consecuentemente, cuando se elabora una encuesta de opinión, entendida como método cuantitativo de obtención de datos o registro de opiniones, habrá típicamente dos momentos o etapas en las cuales se podrá codificar una encuesta.
La primera etapa de codificiación corresponde al diseño de cuestionario, en la que en aquellas preguntas cerradas, o sea en las que hemos decidido -o el investigador a cargo ha decidido- que las alternativas de respuesta ya están formuladas por escrito, se atribuirá un código numérico en el mismo cuestionario para facilitar su edición y grabado de datos.
Por ejemplo:
Pregunta: ¿Cómo evalúa la gestión del presidente X?
Respuestas codificadas: (1) Muy buena, (2) Buena, (3) Mala, (4) Muy mala, (5) No sabe/No responde.
En este caso, el encuestador hará un círculo sobre él número al escuchar la respuesta y facilitará de ese modo el ingreso de los datos.
Pero cuando hay preguntas abiertas u opciones abiertas en preguntas semicerradas, se han de crear códigos para las nuevas alternativas.
En este segundo caso, la codificación se hará en oficina luego del trabajo de campo, y naturalmente tenderá a facilitar la tarea de análisis al diferenciar cada opción de respuesta para su posterior análisis estadístico y sociológico (o económico, etc. según corresponda).
Esta segunda etapa de codificación o atribución de códigos numéricos a las alternativas de respuesta de un cuestionario de una encuesta de opinión corresponde estrictamente a la fase denominada "edición de la encuesta".
A veces, se llama incluso "codificación de una encuesta" una tarea complementaria que consiste en, una vez que se han asignado -luego del trabajo de campo- códigos a todas las respuestas dadas por las personas encuestadas, se repiten todos los códigos a la derecha del cuestionario en forma de columna para facilitar la lectura de quienes ingresan o graban los datos de la encuesta.
Cómo identificar un cuestionario mal construido
En esta ocasión vamos a realizar algunas consideraciones referidas a cómo identificar un cuestionario mal construido de una encuesta de opinión.
Sin prentender que esta lista sea exhaustiva, señalaremos ciertas maneras de identificar errores en preguntas o partes de un cuestionario.
Sin prentender que esta lista sea exhaustiva, señalaremos ciertas maneras de identificar errores en preguntas o partes de un cuestionario.
- Las preguntas utilizan lenguaje o categorías sociológicas que producen que los encuestados respondan lo que creen que se espera que respondan o malinterpretan las preguntas.
- El encuestado piensa que tiene que identificar -por ejemplo en una pregunta cerrada con opciones- cuál es la respuesta correcta. No se involucra en el sentido de expresar su opinión por un error en la manera de preguntar y a veces en el modo de conducirse del encuestador. Cree que es como un juego en el que tiene que acertar con la opción de respuesta correcta.
- Las alternativas de preguntas cerradas con opciones no son excluyentes, o bien no agotan todas las posibilidades de respuesta. Para que las alternativas sean mutuamente independientes y no dejen ningún aspecto sociológicamente relevante es conveniente hacer pruebas piloto de estas preguntas (o de todo el cuestionario). Ocurre cuando una encuesta o una pregunta tiene muchas opciones de personas que no se deciden por ninguna de las alternativas sugeridas, optando por no responder, señalar que falta alguna opción, o realizar verbalizaciones como "tal cosa depende" o "está mal formulada la pregunta", o el "no sé" que en realidad no es un no sabe. En ocasiones los encuestados tienen razón sobre preguntas mal formuladas.
- Las respuestas son elusivas o notoriamente falsas. Ocurre sobre temas sensibles, por no encontrar el modo correcto de preguntar y de disponer las preguntas en el cuestionario. También por el uso incorrecto de ciertas palabras en la pregunta que llevan a las mencionadas respuestas por parte de los encuestados.
- Hay una abrumadora mayoría de respuestas favorables o de respuestas desfavorables.
- Redundancia: se malgastan recursos preguntando algo que ya se sabe.
Estas son algunas maneras de identificar errores en las preguntas de los cuestionarios de encuestas de opinión a partir de las respuestas obtenidas luego del trabajo de campo.
El encuestado ante las preguntas de una encuesta de opinión
Al realizar una encuesta social o una encuesta de opinión es importante saber cómo y qué preguntar no sólo con fines de investigación sino también para maximizar la capacidad de respuesta de los encuestados.
En este sentido, saber cómo formular las preguntas del cuestionario pensando en el encuestado puede ser crucial para el éxito de la encuesta.
Es importante provocar la motivación del encuestado para garantizar su honestidad al responder y su colaboración.
Para ello la buena presentación del encuestado es fundamental: llevar la correspondiente credencial o certificación, buena presencia, experiencia en el manejo de la situación, que el entrevistador sepa qué está haciendo a fin de poder evacuar las eventuales dudas de los encuestados.
Es importante que haya una introducción adecuada a la encuesta en particular y transmitir al encuestado la idea de que responder le aportará algo, de que la encuesta es importante para él o para la sociedad y de que su opinión es valiosa y será tenida en cuenta.
Un principio rector de las encuestas de opinión es que el encuestado siempre debe quedar satisfecho, pues así responderá con más interés la próxima vez.
Es importante que las preguntas aludan a las experiencias del sujeto, a sus deseos y que permitan canalizar pensamientos profundos: la peor respuesta es la del encuestado que se coloca en lugar de otra persona.
Las preguntas de la encuesta deben fomentar el protagonismo del entrevistado, pues de ese modo responderá mejor, sacará sus opiniones más auténticas y se sentirá satisfecho al responder.
En este sentido, saber cómo formular las preguntas del cuestionario pensando en el encuestado puede ser crucial para el éxito de la encuesta.
Es importante provocar la motivación del encuestado para garantizar su honestidad al responder y su colaboración.
Para ello la buena presentación del encuestado es fundamental: llevar la correspondiente credencial o certificación, buena presencia, experiencia en el manejo de la situación, que el entrevistador sepa qué está haciendo a fin de poder evacuar las eventuales dudas de los encuestados.
Es importante que haya una introducción adecuada a la encuesta en particular y transmitir al encuestado la idea de que responder le aportará algo, de que la encuesta es importante para él o para la sociedad y de que su opinión es valiosa y será tenida en cuenta.
Un principio rector de las encuestas de opinión es que el encuestado siempre debe quedar satisfecho, pues así responderá con más interés la próxima vez.
Es importante que las preguntas aludan a las experiencias del sujeto, a sus deseos y que permitan canalizar pensamientos profundos: la peor respuesta es la del encuestado que se coloca en lugar de otra persona.
Las preguntas de la encuesta deben fomentar el protagonismo del entrevistado, pues de ese modo responderá mejor, sacará sus opiniones más auténticas y se sentirá satisfecho al responder.
El cuestionario de una buena encuesta: cómo armarlo
Presentamos algunos consejos para hacer una encuesta eficaz a partir de un buen cuestionario.
En general, las preguntas estadísticas (las más comprometedoras que servirán para la clasificación del encuestado por nivel socioeconómico) deben ser formuladas al final del cuestionario, pero puede ser necesario emplear algunas preguntas iniciales de filtro, para saber si corresponde hacerle la encuesta a ese encuestado, y para usar correctamente los saltos en el cuestionario.
Las preguntas de toda encuesta deben ser claras y no ambiguas ni vagas.
Cuando no hay escalas, se recomienda pedir al entrevistado que elija una sola opción.
Las categorías "no sabe" y "no contesta" deben ser incluídas lo menos que sea posible.
Las listas de respuestas múltiples deben ser cortas, exhaustivas y manejables para el encuestador y para quien responde.
Se recomienda rotar la lectura, pues se sabe que la gente tiende a elegir lo que más recuerda, que es lo último que se le nombró.
Finalmente, el éxito de una buena encuesta depende de un cuestionario que pregunte lo justo, con un buen ordenamiento por temas y con preguntas que van de lo más general a lo más específico.
En general, las preguntas estadísticas (las más comprometedoras que servirán para la clasificación del encuestado por nivel socioeconómico) deben ser formuladas al final del cuestionario, pero puede ser necesario emplear algunas preguntas iniciales de filtro, para saber si corresponde hacerle la encuesta a ese encuestado, y para usar correctamente los saltos en el cuestionario.
Las preguntas de toda encuesta deben ser claras y no ambiguas ni vagas.
Cuando no hay escalas, se recomienda pedir al entrevistado que elija una sola opción.
Las categorías "no sabe" y "no contesta" deben ser incluídas lo menos que sea posible.
Las listas de respuestas múltiples deben ser cortas, exhaustivas y manejables para el encuestador y para quien responde.
Se recomienda rotar la lectura, pues se sabe que la gente tiende a elegir lo que más recuerda, que es lo último que se le nombró.
Finalmente, el éxito de una buena encuesta depende de un cuestionario que pregunte lo justo, con un buen ordenamiento por temas y con preguntas que van de lo más general a lo más específico.
El cuestionario de la encuesta de opinion
Presentamos algunos comentarios y consejos sobre la elaboración de los cuestionarios en las encuestas de opinión pública.
1- Siempre que sea posible, suprimir el "no sabe, no contesta". Ello mejorará la calidad de la información.
2- Atención, a veces hay que separar bien "no sabe" de "no contesta", pues pueden revelar información significativa muy importante. No es lo mismo desconocer un tema, a una persona (por ejemplo un candidato político) que no tener una opinión formada sobre el tema.
3- En preguntas cerradas, donde se ofrecen alternativas de respuestas, las categorías deben ser mutuamente excluyentes y en la medida de lo posible agotar todas las posibilidades. Por ejemplo: "sin estudios" "hasta primario completo" "hasta secundario completo" "graduado universitario" "con algún estudio de posgrado".
4- Evitar categorías ambiguas, vagas o poco claras. Por ejemplo, un buen cuestionario no debe incluir categorías como "relativamente" "en cierta medida". Una posible excepción son el empleo de las escalas para la medición de actitudes, donde existen categorías sobre grado de acuerdo, por ejemplo "muy de acuerdo", "de acuerdo", etc. Siempre que la escala mida lo que pretende medir.
5- Los enunciados deben ser cortos y claros.
6- Ordenar grupos o bloques de preguntas por tema y relevancia. En ocasiones es conveniente utilizar preguntas embudo, que vayan introduciendo al respondente en tema, e ir avanzando hacia las preguntas más importantes o más específicas en cada tema.
7- Nunca hay que poner las preguntas comprometedoras o sensibles al principio del cuestionario, tanto por cuestiones psicológicas -confianza en responder del entrevistado- como por cuestiones conceptuales, pues muchas veces la anterior reflexión sobre temas similares llevará a respuestas mejores, más elaboradas y profundas sobre temas difíciles.
Tampoco se puede preguntar sobre temas de ingresos, bienes de los encuestados o calidad de vida, por las mismas razones.
En adelante continuaremos con estos consejos sobre como elaborar el cuestionario en las encuestas de opinión.
1- Siempre que sea posible, suprimir el "no sabe, no contesta". Ello mejorará la calidad de la información.
2- Atención, a veces hay que separar bien "no sabe" de "no contesta", pues pueden revelar información significativa muy importante. No es lo mismo desconocer un tema, a una persona (por ejemplo un candidato político) que no tener una opinión formada sobre el tema.
3- En preguntas cerradas, donde se ofrecen alternativas de respuestas, las categorías deben ser mutuamente excluyentes y en la medida de lo posible agotar todas las posibilidades. Por ejemplo: "sin estudios" "hasta primario completo" "hasta secundario completo" "graduado universitario" "con algún estudio de posgrado".
4- Evitar categorías ambiguas, vagas o poco claras. Por ejemplo, un buen cuestionario no debe incluir categorías como "relativamente" "en cierta medida". Una posible excepción son el empleo de las escalas para la medición de actitudes, donde existen categorías sobre grado de acuerdo, por ejemplo "muy de acuerdo", "de acuerdo", etc. Siempre que la escala mida lo que pretende medir.
5- Los enunciados deben ser cortos y claros.
6- Ordenar grupos o bloques de preguntas por tema y relevancia. En ocasiones es conveniente utilizar preguntas embudo, que vayan introduciendo al respondente en tema, e ir avanzando hacia las preguntas más importantes o más específicas en cada tema.
7- Nunca hay que poner las preguntas comprometedoras o sensibles al principio del cuestionario, tanto por cuestiones psicológicas -confianza en responder del entrevistado- como por cuestiones conceptuales, pues muchas veces la anterior reflexión sobre temas similares llevará a respuestas mejores, más elaboradas y profundas sobre temas difíciles.
Tampoco se puede preguntar sobre temas de ingresos, bienes de los encuestados o calidad de vida, por las mismas razones.
En adelante continuaremos con estos consejos sobre como elaborar el cuestionario en las encuestas de opinión.
Errores en las preguntas del cuestionario
Estos son algunos de los errores más frecuentes en las preguntas de los cuestionarios en las encuestas de opinión
1- Las opciones no son excluyentes, lo que confunde y genera muchas respuestas del tipo "no responde".
2- Las opciones son ambiguas, generando confusión o respuestas como "depende", por lo que se pierde el dato y hay un alto porcentaje de no respuesta.
3- La pregunta facilita una respuesta falsa o hipócrita, por ejemplo si es inadecuadamente cerrada.
4- La pregunta se refiere a diferentes cosas al mismo tiempo, pregunta varias cosas a la vez.
5- Se produce el fenómeno conocido como "sesgo de la respuesta favorable" porque está mal formulada la pregunta e induce la respuesta. En algunos casos hay falacia de la pregunta compleja ("usted es estúpido por X, lo es por Y o acaso por Z").
6- El dato es conocido, a partir de otras encuestas, censos o sondeos.
7- Hay más de un 80% de respuestas sobre una de las opciones de respuesta.
8- Hay opciones importantes ausentes (por ello es necesario siempre hacer un test, una prueba piloto).
9- El entrevistado cree que debe acertar con una respuesta, como si fuera un concurso.
10- Se pide al entrevistado que en lugar de expresar su opinión sobre el punto realice un análisis sociológico que va más allá de su idoneidad y lleva a que se pierda el dato, además de tiempo.
1- Las opciones no son excluyentes, lo que confunde y genera muchas respuestas del tipo "no responde".
2- Las opciones son ambiguas, generando confusión o respuestas como "depende", por lo que se pierde el dato y hay un alto porcentaje de no respuesta.
3- La pregunta facilita una respuesta falsa o hipócrita, por ejemplo si es inadecuadamente cerrada.
4- La pregunta se refiere a diferentes cosas al mismo tiempo, pregunta varias cosas a la vez.
5- Se produce el fenómeno conocido como "sesgo de la respuesta favorable" porque está mal formulada la pregunta e induce la respuesta. En algunos casos hay falacia de la pregunta compleja ("usted es estúpido por X, lo es por Y o acaso por Z").
6- El dato es conocido, a partir de otras encuestas, censos o sondeos.
7- Hay más de un 80% de respuestas sobre una de las opciones de respuesta.
8- Hay opciones importantes ausentes (por ello es necesario siempre hacer un test, una prueba piloto).
9- El entrevistado cree que debe acertar con una respuesta, como si fuera un concurso.
10- Se pide al entrevistado que en lugar de expresar su opinión sobre el punto realice un análisis sociológico que va más allá de su idoneidad y lleva a que se pierda el dato, además de tiempo.
Cómo planificar una encuesta
PLAN DE UNA ENCUESTA DE OPINION
A continuación esbozamos los elementos imprescindibles en la planificación de una encuesta de opinión. Más adelante profundizaremos sobre cada una de estas etapas en el proceso de investigación mediante la técnica de la encuesta.
1) Elaboración del Proyecto.
2) Elaboración del cuestionario: discusión, selección de variables, redacción y corrección.
3) Prueba del cuestionrio: testeo o Prueba piloto en un grupo reducido representativo.
4) Corrección y elaboración definitiva del cuestionario.
5) Diseño muestral: elección del tipo de muestra y elaboración de un diseño en una etapa o polietápico.
6) Planificación del Trabajo de Campo.
7) Entrenamiento de encuestadores, supervisores, recepcionistas, editores.
8) Registro de datos: realización del trabajo de campo.
9) Grabación y tabulación de datos.
10) Primer tratamiento estadístico: ponderaciones, revisión y juego de totales.
11) Plan de tablas y cuadros de doble entrada, tabulaciones.
12) Análisis estadístico y conceptual: pruebas de chi cuadrado, significación.
13) Conclusiones y correcciones.
14) Elaboración del informe de la encuesta.
Naturalmente, estas etapas podrán sufrir ligeras modificaciones de acuerdo con el tipo de investigación que se realice.
A continuación esbozamos los elementos imprescindibles en la planificación de una encuesta de opinión. Más adelante profundizaremos sobre cada una de estas etapas en el proceso de investigación mediante la técnica de la encuesta.
1) Elaboración del Proyecto.
2) Elaboración del cuestionario: discusión, selección de variables, redacción y corrección.
3) Prueba del cuestionrio: testeo o Prueba piloto en un grupo reducido representativo.
4) Corrección y elaboración definitiva del cuestionario.
5) Diseño muestral: elección del tipo de muestra y elaboración de un diseño en una etapa o polietápico.
6) Planificación del Trabajo de Campo.
7) Entrenamiento de encuestadores, supervisores, recepcionistas, editores.
8) Registro de datos: realización del trabajo de campo.
9) Grabación y tabulación de datos.
10) Primer tratamiento estadístico: ponderaciones, revisión y juego de totales.
11) Plan de tablas y cuadros de doble entrada, tabulaciones.
12) Análisis estadístico y conceptual: pruebas de chi cuadrado, significación.
13) Conclusiones y correcciones.
14) Elaboración del informe de la encuesta.
Naturalmente, estas etapas podrán sufrir ligeras modificaciones de acuerdo con el tipo de investigación que se realice.
Como identificar una mala encuesta de opinión
¿Cómo sabre cuando una encuesta es mala o de baja calidad?
Presentamos una lista de signos o indicadores de una mala encuesta de opinión, o de aspectos que hablan mal de la calidad de una encuesta.
1) No se dice qué consultora, instituto u organización realizó la encuesta o sondeo.
2) No se indica qué diseño muestral se empleó, nada dice sobre la manera de selección de los encuestados. Esto, como hemos señalado, es fundamental para la representatividad de los resultados de la encuesta.
3) El cuestionario presenta preguntas mal formuladas, por ejemplo, preguntando sobre conductas, más que sobre opiniones.
Las preguntas dan pocas alternativas de respuesta, no miden lo que pretenden medir o presentan sesgo evidente ("qué es lo mejor que ha hecho el gobernante X, la acción a, la acción b o la acción c", no brindándosele la posibilidad al encuestado de opinar que no existe nada "mejor" o bueno que haya hecho el gobernante en cuestión. Este tipo de preguntas es frecuente en las encuesta políticas malas.
4) La encuesta es telefónica y al azar. Estas encuestas no son representativas y rara vez son generalizables los resultados de la encuesta a la población. Solo son un indicador, como algunas encuestas periodísticas (algunas pocas).
5) Se presentan resultados sin especificar la pregunta o las preguntas del cuestionario atinentes al tema. Se omiten opiniones significativas divergentes.
6) Los datos presentados con decimales revelan la inexperiencia de quien realiza la encuesta de opinión. Más adelante desarrollaremos este tema.
7) No se entiende, la falta de claridad expresa falta de intelección del proceso de investigación de las opiniones involucrado; no se sabe bien qué es lo que se ha hecho y qué es lo más relevante.
8) Es una mera descripción, trivial o casi trivial. En este caso, no se han empleado las herramientas metodológicas para explicar. La encuesta resulta inútil para explicar lo que no se observa, para brindar explicaciones profundas.
9) La encuesta la realiza una parte interesada. Por ejemplo, una encuesta política, electoral o de evaluación de gestión, etc., realizada por un partido político. Esto es muy sospechoso, los partidos políticos no son institutos de investigación, ademas revela improvisación y falta de profesionalidad, cuando no manipulación abierta.
Presentamos una lista de signos o indicadores de una mala encuesta de opinión, o de aspectos que hablan mal de la calidad de una encuesta.
1) No se dice qué consultora, instituto u organización realizó la encuesta o sondeo.
2) No se indica qué diseño muestral se empleó, nada dice sobre la manera de selección de los encuestados. Esto, como hemos señalado, es fundamental para la representatividad de los resultados de la encuesta.
3) El cuestionario presenta preguntas mal formuladas, por ejemplo, preguntando sobre conductas, más que sobre opiniones.
Las preguntas dan pocas alternativas de respuesta, no miden lo que pretenden medir o presentan sesgo evidente ("qué es lo mejor que ha hecho el gobernante X, la acción a, la acción b o la acción c", no brindándosele la posibilidad al encuestado de opinar que no existe nada "mejor" o bueno que haya hecho el gobernante en cuestión. Este tipo de preguntas es frecuente en las encuesta políticas malas.
4) La encuesta es telefónica y al azar. Estas encuestas no son representativas y rara vez son generalizables los resultados de la encuesta a la población. Solo son un indicador, como algunas encuestas periodísticas (algunas pocas).
5) Se presentan resultados sin especificar la pregunta o las preguntas del cuestionario atinentes al tema. Se omiten opiniones significativas divergentes.
6) Los datos presentados con decimales revelan la inexperiencia de quien realiza la encuesta de opinión. Más adelante desarrollaremos este tema.
7) No se entiende, la falta de claridad expresa falta de intelección del proceso de investigación de las opiniones involucrado; no se sabe bien qué es lo que se ha hecho y qué es lo más relevante.
8) Es una mera descripción, trivial o casi trivial. En este caso, no se han empleado las herramientas metodológicas para explicar. La encuesta resulta inútil para explicar lo que no se observa, para brindar explicaciones profundas.
9) La encuesta la realiza una parte interesada. Por ejemplo, una encuesta política, electoral o de evaluación de gestión, etc., realizada por un partido político. Esto es muy sospechoso, los partidos políticos no son institutos de investigación, ademas revela improvisación y falta de profesionalidad, cuando no manipulación abierta.
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